Vos, vos que sos mi bálsamo y mi más sangrante herida.
Desde la hora primera, te sigo, siguiéndome a mi misma.
Me encuentro en tu gesto. Pero el laberinto de tu boca me pierde y desespera.
Una palabra, una sola. Tuya. Fría, ausente, austera. Un monosílabo terrible basta para derrumbar de un soplido mi mundo hecho de hilos y de cristales.
Me averguenza sentirlo. No sé si sos real o tal vez el producto de mis ingentes idealizaciones. O ambas cosas, verdad y sueño.
Me atemoriza la imagen que vos te formás de mi. Qué pensarás? Qué sentimientos te despierto?
Me averguenza ser tan débil. Una palabra, un gesto tuyo y me desintegro y todas mis partes vuelan en mil direcciones. Como el diente de león que el viento desarma con violenta caricia.
Sopláme de una vez y para siempre. Con fuerza y vehemencia. Quiero dispersarme en la brisa, ser millones de partículas volando, ligeras, en la tempestad de tu viento. Quiero ser nada y abarcarlo todo. Y siendo todo, si una palabra tuya me derriba, vuelvo al abismo primero, al laberinto oscuro de tu boca. Bajo a tu garganta. Me vuelvo una con vos. Por fin y para siempre.
demasiado afectado, demasiado doliente, demasiado poco literario.
hay que escribir sobre el dolor con más sutileza.
demasiado afectado, demasiado doliente, demasiado poco literario.
hay que escribir sobre el dolor con más sutileza.
soy tan real como tus escalofrios!sos hermosa!disculpa mis labios siempre encuentran placer en lugares extraños!!
ResponderEliminarQuien ese anonimo?jajaj ME encanto boiooo me gusto muchisimo....:) nos vamos pa arriba! :)
ResponderEliminargracias linda cacabela!!
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