sábado, 23 de marzo de 2013

nuestro amor es así.

Nuestro amor es así:
conejos blancos
y pomposos,
gatos grises
y suaves
que uno no se cansa nunca de acariciar.

Nuestro amor es así:
como comer chocolate,
como despertarse
y estar vivo,
como leer un poema.

Nuestro amor es así:
hay un hilo y otro hilo
que ata nuestros esternones
y nuestros cuerpos, por entero,
y los junta y los repele
y los vuelve a juntar.


Una mañana.

Una mañana, como tantas otras,
de estar juntos y saber
que estábamos vivos y juntos

vi galaxias en la espuma del 
café con leche;
vi lagos congelados en el
queso de las tostadas;
vi bosques y hojas y ramas
ahí, en tus ojos.


el inconsciente cansado.

Soñé con cocodrilos, pandas y gorilas.
Con lagos en tinieblas.
Soñé con coatíes rabiosos que
a la manera de gatos 
me seguían en la oscuridad.

Soñé con montañas,
que caminaba montañas.
Soñé con peñascos inconclusos,
inconsistentes
que se terminaban y me hacían morir.

Soñé que descubría
arqueologías perdidas y estudiadas.
Soñé que esos cocodrilos verdes
me buscaban y me comían.
Soñé que una rubia y otra rubia
eran mi mamá.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Pensé en aniquilarlos a todos.

Pensé en aniquilarlos a todos. En un segundo. A toda esa gente imbécil que sólo sabe destruir.
Si.
Aniquilarlos, vejarlos, corromperlos.

Pensar en sus muertes lentas y agonizantes.

Pensar la mejor forma de
quebrarles
la cabeza de
retorcerles
las articulaciones de
cortarles la carne.

Pensar, sí, imaginar...sus gritos de dolor, sus súplicas, sus ojos llorosos
las comisuras de sus labios suplicantes...

Pensé, también, la mejor manera de refutar sus argumentos.

Alguna vez leí que odiar un poco, todas las mañanas, hace bien.
Tal vez la bondad esté sobrevaluada.
Tal vez odiar te da fuerzas; un poco de fuerza, un poco de ánimo.

Pensé en aniquilarlos a todos. Pensé en la mejor manera.
Pensé en odiar y en destilar odio.
Escupir odio.
Vomitar odio.
Cagar odio.
Acabar odio.

Después, alguien se sentó a escribir.

lunes, 18 de marzo de 2013

la escritura.

La escritura es un poco como calentarse.
Sí, como estar caliente.
Como cuando alguien te gusta mucho, pero mucho,
hasta el hartazgo.
Como cuando tenés esas ganas de romperle los labios
a besos, sí, a besos, al amante laberíntico.
Besos y dientes, eso es la escritura.
Una calentura sobrenatural y pasajera.
Te agarra de imprevisto, cuando menos lo esperás.
Sí o sí, indefectiblemente, hay que satisfacerla.
Así es la escritura.
La búsqueda incesante de un orgasmo mil veces aplazado, dilatado, retardado.
Es tocar, es jugar, es probar, es retorcerse.
Eso es la escritura.
Gozar con palabras, gozar con el fetiche bobo de la palabra.
Lengua y saliva, manos y texturas,
eso es la escritura.
Un poco como amar, un poco como estar caliente.


Tenía pensado

Tenía pensado escribir sobre grandes cosas, hoy;
pero a las grandes cosas ya las desgarró el tiempo
con su mano violenta de vendaval.

Tenía pensado escribir sobre cosas bellas, sublimes, hoy;
pero todas esas cosas no pueden salir
de la boca de los mortales.

Sí, tenía pensado ser inmortal, ser viento, ser ave, ser montaña.
Y que su literatura fuera mi vanguardia.

Pero hoy sólo puedo escribir cosas muertas, putrefactas, inútiles.
Sólo sobre lo inerte, lo abiótico, lo sesgado.
Sólo sobre eso, sólo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Saturno y sus anillos.


Esta noche no quiero ver pornografía;
esta noche quiero soñar con vos.
Voy a nadar en el deseo,
voy a desbordarme como un río,
arrollador y sin fin.
Saturno y sus anillos se saldrían de sus órbitas
y el mar abandonaría su cuenca marchita,
si tan siquiera nuestra pasión llegara a rozarlos.
Así son mis sueños, así,
lejos de tu cama.

jueves, 7 de marzo de 2013

si amara como me enseñaron.

Si amara como me enseñaron,
me hundiría presa en laberintos
oscuros e inefables.

Si amara como me enseñaron,
sería tu fiel más devota,
te rezaría más que nadie.

Si amara como me enseñaron,
así, desgarradora y abruptamente,
te amaría más que a nada

(serías mi totem más querido,
mi fetiche más deseado)

Serías mi piel, mis huesos, mis dedos, mis neuronas, mis ganas, mis anhelos, mis orgasmos, mis deseos más profundos y lacerantes y encriptados.

Si amara como me enseñaron,
pues,
te dedicaría todos mis logros,
y mis virtudes, todas.
Me confesaría en tu altar sangrante,
día y noche, año tras año, vida tras vida.

Si amara como me enseñaron, sí,
me olvidaría de mí misma,
me desecharía a mí misma,
me comería a mí misma.
En pos de tus añoranzas.

Podrías ser cualquiera.
Pero te amaría.
A vos. A cualquiera.

Por el solo hecho de amar, así,
como me enseñaron.







A ver si sos tan macho.

A ver si sos tan macho, ahora
que la pija que quedó tan corta
y que no cogías tan bien como pensabas.

Ahora,
que no te la bancás solito
sin los billetes ni las dádivas ni la ilusión
que como leche de la ubre
brotaban de mis locuras.

Ahora,
que ya no hay oídos ávidos de tus giladas,
bastardas y demenciales.

Ahora,
que las grandilocuentes promesas
de deseos y pasiones
ya suenan a polvo.

Ahora,
que ésa que te amó
está muerda, putrefacta.
La carcomen blancas larvas
desde el fondo de la tierra.

Ahora,
que sos minúsculo, insignificante
pequeñito, cobarde, inútil
sin pelos que arrancar
ni mejillas que golpear.

Ahora, que sos un gil.
Desvalido, partido, desguazado.
Corroído por sus propias imaginaciones.

Ahora,
que aquél cadáver vuelve de la muerte
y te escribe desde la gélida revancha de su felicidad.




martes, 5 de marzo de 2013

Sin ornatos literarios.

Sin ornatos literarios
me detengo a pensar en el llanto de tantos,
me detengo a pensar en el regocijo de tan pocos.


lunes, 4 de marzo de 2013

what am I to do when I grow up?

The little girl looked into her soul.
She though that she wasn't gonna be a little girl for her whole life.
And she felt sad.

-what I am to do when I grow up?- she thought.

She remembered an episode of her life.
But she wasn't sure if that episode was actually a part of her actual life.
Or a fade image of something she had lived before this life.

She remembered the face of a woman, a tall brunette with long hair.
She remembered a hand touching that long hair.

-what I am to do when I grow up?- she thought.

no hay literatura esta noche.

Las palabras de hoy no tienen nada de literario.
Sólo hay recuerdos y vida que se escurren por los dedos.
Una gran parte mía que se desgarra con tu ausencia.
Tal vez estás acá, ahora.
Pero no como te conocí alguna vez.
Tan vibrante, tan audaz, tan viva.
Tan risueña, tan graciosa, tan sonriente.
Tan peronista, tan brava, tan desafiante.
Tan abarcadora, tan amorosa, tan mi abuela.

La vida y el tiempo deben ser así.
Ríos caudalosos que arrastran sueños y esencias a su paso.
Me gusta pensar que hay una parte tuya que vive acá, en mí.
Una parte tuya que soy yo.
Me la diste en todas esas tardes de tareas escolares,
en todas esas charlas sobre aconteceres nimios,
en todos esos mediodías de picar ajo y salar la comida.

Qué se yo, la vida y el tiempo deben ser así.
Cosas aplastantes que nos arrebatan los lugares donde estuvimos cómodos
y las personas en las que nos acurrucamos cuando niños.


domingo, 3 de marzo de 2013

las cosas que deben ser cantadas.

las veredas
los pisos de parquet de un bar de once
los inodoros
los santos de la mesita de luz de mi abuela
la voz de mi tío por las mañanas
mientras habla de fútbol
el cascabel de un gato
las camas
el sueño y el dormir

viernes, 1 de marzo de 2013

Así no se escribe.

Hoy te escribo, prohibido destinatario de mis letras. 
Vos, vos que sos mi bálsamo y mi más sangrante herida. 
Desde la hora primera, te sigo, siguiéndome a mi misma. 
Me encuentro en tu gesto. Pero el laberinto de tu boca me pierde y desespera. 
Una palabra, una sola. Tuya. Fría, ausente, austera. Un monosílabo terrible basta para derrumbar de un soplido mi mundo hecho de hilos y de cristales.
Me averguenza sentirlo. No sé si sos real o tal vez el producto de mis ingentes idealizaciones. O ambas cosas, verdad y sueño.
Me atemoriza la imagen que vos te formás de mi. Qué pensarás? Qué sentimientos te despierto?
Me averguenza ser tan débil. Una palabra, un gesto tuyo y me desintegro y todas mis partes vuelan en mil direcciones. Como el diente de león que el viento desarma con violenta caricia. 
Sopláme de una vez y para siempre. Con fuerza y vehemencia. Quiero dispersarme en la brisa, ser millones de partículas volando, ligeras, en la tempestad de tu viento. Quiero ser nada y abarcarlo todo. Y siendo todo, si una palabra tuya me derriba, vuelvo al abismo primero, al laberinto oscuro de tu boca. Bajo a tu garganta. Me vuelvo una con vos. Por fin y para siempre.

demasiado afectado, demasiado doliente, demasiado poco literario.
hay que escribir sobre el dolor con más sutileza.

las wachiturras de la calle Boulogne sur Mer.

Las vi y lo supe al instante. Esas chicas estaban destinadas a ser palabra.
Porque no eran chicas comunes y corrientes.
Eran las wachiturras de la calle Boulogne sur Mer.

Ellas caminaban displicentes por aquellas veredas atestadas de sordidez.
Ellas caminaban como sólo ellas pueden caminar.
A la manera de reinas distantes y sexuales.
Sus escotes tenían el influjo hechicero que retenía todas las miradas.
Abultados, exagerados, desbordantes.
Tenían la capacidad de detener el tránsito y el universo todo, si ellas lo hubieran querido.
Pero caminaban plácidas entre los ojos lascivos de machos anhelantes
que murmuraban semen en sus piropos y chiflidos.
Una rubia. La otra morocha.
Un tatuaje del nombre de alguien que no alcancé a ver
sobre el futuro alimento de sus críos
y la presente fantasía de los hombres.
Un short corto, cortísimo.
Un cinturón de cuero con tachas.
Una remera rosa, la campera también.
Las nalgas libres, sobresalientes, insinuantes.

Las wachiturras caminaban. Cruzaban Corrientes.
Señoras de la calle, impasibles a un mundo ajeno y desgarrador
que sólo veía en ellas tetas y culos, más no palabra.
Caminaban, las wachiturras, por la calle Boulogne sur Mer.







Hope sueña.

Le dicen Hope pero se llama Esperanza.
Atrapada en su box desahuciado y claustrofóbico, sueña.
No subir más esa escalera cansada, gris, regular, sueña.
No ver las entrañas monocromáticas de esa bestia tercerizadora, sueña.
No respirar ese aire extenuado que respiran otros doscientos más, sueña.
No entreverar sus orejas con el headset, sueña.
No pensar más ...cuándo se termina..., sueña.
No imaginar más ...cómo será mi partida..., sueña.
Sueña que esa partida sea su realidad.

Y si no se puede, sueña que ese auto-in se prolongue unos minutos más.
Que la próxima call sea corta, fácil, manejable.
Que no haya queue ni system issue.
Que no le toque un Connected to ID.
Que este mes no se enferme, para cobrar el puto bono.
Que este mes le baje el average handling time, para cobrar el puto bono.
Que al chabón que evalúa QA le gusten sus modos y le ponga un 100 en la próxima evaluation.
Que le den el break cuando ella lo pida.

Sueña, que ese sueño de eficiencia americana sea más tolerable. Un poquito más. Unos días más. Unos meses más.
Hasta que llegue un trabajo en serio.