martes, 3 de septiembre de 2013

MEMENTO MORI, garca!

Los garcas no se acuerdan de un detalle fundamental.
(por eso son garcas, porque no se acuerdan de lo fundamental)

Se van a morir. Como todos.

(Lero-lero)

Así es. Son mortales, se van a morir -más temprano o más tarde-, se van a morir bien muertos.

Quizás atropellados por un camión, a la salida de sus trabajos, en una avenida constipada de vehículos.
Quizás, de un cáncer atroz, furioso, veloz, que les coma hasta la mente.
Capaz que viejos, tranquilos, durmiendo cansados en sus camas de asilo y sudorosas.
O, tal vez, se les caiga el ascensor donde suben y bajan todos los días.
Mejor aún, puede ser que les agarre una de esas enfermedades de la cabeza, y terminen solos y desorientados, sin saber quiénes son ni qué forradas se mandaron ni para qué querían ser tan garcas como fueron.

Lo cierto es que se van a morir. Como todos.

MEMENTO MORI, garca!

(para que sepas, la muerte es bastante forrita también, se las trae, se manda de las suyas)

Y como la muerte es forrita, cada vez que un vivo se acuerda de un garca que se murió y piensa qué hijo de puta, ese garca sufre indescriptiblemente.

(no sabemos cómo, porque no tiene cuerpo, pero sufre)

Siente, también. Puntadas que le atraviesan los pulmones vacíos, arrugados, marrones, secos.
Siente que le pegan patadas en los huevos,
siente que le retuercen los pezones,
siente que le arrancan los dientes, marchitos y negros,
siente que lo violan trabajosa y constantemente,
una y otra vez,
lo violan, lo vejan, lo humillan,
le rompen los huesos de una sola palabra.

Van a sentir y se van a morir, como todos.
La muerte los va a esfumar, los va a dejar chiquititos.
Garquitas muertitos. Bien muertitos van a quedar.

Lero-lero.