jueves, 31 de octubre de 2013

Miriam vive.

Miriam vive.
Miriam se pasea por la vida.
En un voluptuoso andar
de caderas y de rulos
que deja a su paso
vive.

Está ahí
En la cama blanca de dos plazas
de algún telo rasca
de mala muerte
de Temperley

un telo barato
con olor a podrido,
ventanas tremendas
que fagocitan
andares y gemidos.

Con su boca roja
entre las piernas
de algún macho perdido

con esas tetas blancas
de pezones de caramelo
cubiertos por sus rulos
negros y efervescentes

con ese cuerpo trémulo
y sin candor
entre las piernas
de su macho perdido
vive.

Vive.
Gotea.
Le gusta el sexo.
Le gusta fingir que no
le gusta
perder su boca roja
entre las pierdas
de su machito escondido.

Luego
se pone de nuevo su camisa
que casi revienta por la presión
de sus tetas blancas y sus pezones de caramelo

se pone otra vez
una bombacha grande
desparramada de deseo

se viste, se arregla.

Luego, vive y vuelve
a esa vida marital vacía que con tanto ahínco protege
a sus hijos
a sus estampitas
de vírgenes mal cogidas.

Vive y vuelve
a pensar que le gustaría volver
a esa cama blanca
de ese telo rasca
al aroma de la pija tierna
de su machito empedernido.

pobre niña rica

Ella camina por una vereda destartalada.
Le eyaculan un chiflido a la distancia.
Piensa en lo desagradable
que le resultan
esos albañiles vestidos de sudor y plusvalía.
Aún así
con sus limitaciones de machos empedernidos
la cogerían mejor que tantos otros
hombrecitos normalizados

esos grasas,

con esos miembros ávidos de estallar adentro suyo

la cogerían bien cogida

-como se dice-.


Se acuerda de aquel paraguayo
que alguna vez trabajó en su casa
(grande, blanca, linda)
a quien alguna vez vio
lavándose los pies en su pileta

se acuerda del asco
y se acuerda de esa mirada
(de sus ojos con vergüenza
y de sus ojos con lascivia)

-No, E***, cómo te vas a lavar los pies en la pileta...

le dice el capataz...


El pantalón blanco lleno de pintura
insinúa el bulto

piensa

piensa y se moja
(no quiere dejarse llevar)

la pobre niña rica
condenada
a pijas
pálidas
estrechas
sin alma.

Camina por la vereda y se le encoge el sexo de tanta nada.

Ya llegará el día
en que se la enfiesten 
entre varios
y su vaginita de niña rica
le estalle en mil pedazos
y en mil porciones.

sábado, 26 de octubre de 2013

dios te salve, miriam.

dios te salve maría
llena eres de gracia
el señor es contigo
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, 

jesús

santa maría
madre de dios
ruega por nosotros pecadores
ahora y en la hora
de nuestra muerte
amén


Miriam reza
y mira las estampitas de la virgen de Guadalupe que metió abajo del vidrio de su mesa de luz.

Miriam acaricia las cuentas del rosario
y repite una oración, sin cesar,
en el fondo de sus ovarios.

Ovarios rotos y desteñidos;
tiempo hace que se los olvidó
en algún cajón de esa cómoda vieja.

Miriam reza.
Está seca por dentro.
Demasiado llena de amor bendito
y de conmiseración por los otros.

¿Qué haremos con esos rostros sufrientes
de iglesias sufrientes;

con esas miradas beatas y amputadas?

-se pregunta-

La joven que fue le dice
que le arrancaría toda la ropa
a esos mártires sangrantes

que besaría sus heridas

que hurgaría todo aquello
que hay debajo de ese mármol y esa santidad.

Miriam reza.
La virgen le sonríe.
Ella se postrará en su altar de fuego
y gloria;

invocará a todos los santos
y sus sueños heridos.

Recorre sus tumbas
en la noche de hielo
como un fantasma
que quiere ser ángel
y no le da el cuero.

Miriam reza.

Alguien deja alguna flor
-cualquiera-
en esa cruz brillante en su ataúd.

martes, 15 de octubre de 2013

Odio el Amor.

Odio el Amor
y las parafernalias del Amor
y sus circos y sus pedestales.
Odio la estupidez conque se supone
tenemos que postrarnos
ante su cetro insólito
Odio
la obligación heredada
inconsciente
de postrarnos ante Él.
Odio que se suponga
que su curso es el de la vida toda,
el del deseo todo,
el del afán entero 
y completo
de vidas que viven sólo para amar.
Odio que se imponga
ante tantos otros sentimientos
y pasiones
y orgasmos
y vivencias.
Odio el Amor
y todo lo que nos han dicho de él.
A todos sus acertijos tontos e inescrutables

lunes, 14 de octubre de 2013

Cualquier boludez que se escurra del incosciente.

Veo 
vírgenes de rulos
que con mano gozosa
hurgan en sus clítoris sagrados
impolutos y bobos,
hurgan y se pierden
para no volver jamás.

Vírgenes de labios rosados
Vírgenes de vaginas marmóreas
que quisieran,
                             quisieran tanto 
ahogarse en sus quejidos sordos
y en falos
de chocolate.

Vírgenes, vírgenes
que se besan y
se arrebatan.

Vírgenes putas
mortales
viciosas
de velos celestes
y miradas beatas.

Vírgenes descosidas y descompuestas.
Se masturban en sus tumbas llenas de flores.
Vírgenes malas y desveladas.
Parecen perdidas y soñolientas.

¿A dónde irán con esas manos cargadas de deseo
y esos pies llenos de podredumbre?

Vírgenes, vírgenes
veo
cansadas
beatas,
marmóreas
y putas.