lunes, 4 de marzo de 2013

no hay literatura esta noche.

Las palabras de hoy no tienen nada de literario.
Sólo hay recuerdos y vida que se escurren por los dedos.
Una gran parte mía que se desgarra con tu ausencia.
Tal vez estás acá, ahora.
Pero no como te conocí alguna vez.
Tan vibrante, tan audaz, tan viva.
Tan risueña, tan graciosa, tan sonriente.
Tan peronista, tan brava, tan desafiante.
Tan abarcadora, tan amorosa, tan mi abuela.

La vida y el tiempo deben ser así.
Ríos caudalosos que arrastran sueños y esencias a su paso.
Me gusta pensar que hay una parte tuya que vive acá, en mí.
Una parte tuya que soy yo.
Me la diste en todas esas tardes de tareas escolares,
en todas esas charlas sobre aconteceres nimios,
en todos esos mediodías de picar ajo y salar la comida.

Qué se yo, la vida y el tiempo deben ser así.
Cosas aplastantes que nos arrebatan los lugares donde estuvimos cómodos
y las personas en las que nos acurrucamos cuando niños.


No hay comentarios:

Publicar un comentario