miércoles, 20 de marzo de 2013

Pensé en aniquilarlos a todos.

Pensé en aniquilarlos a todos. En un segundo. A toda esa gente imbécil que sólo sabe destruir.
Si.
Aniquilarlos, vejarlos, corromperlos.

Pensar en sus muertes lentas y agonizantes.

Pensar la mejor forma de
quebrarles
la cabeza de
retorcerles
las articulaciones de
cortarles la carne.

Pensar, sí, imaginar...sus gritos de dolor, sus súplicas, sus ojos llorosos
las comisuras de sus labios suplicantes...

Pensé, también, la mejor manera de refutar sus argumentos.

Alguna vez leí que odiar un poco, todas las mañanas, hace bien.
Tal vez la bondad esté sobrevaluada.
Tal vez odiar te da fuerzas; un poco de fuerza, un poco de ánimo.

Pensé en aniquilarlos a todos. Pensé en la mejor manera.
Pensé en odiar y en destilar odio.
Escupir odio.
Vomitar odio.
Cagar odio.
Acabar odio.

Después, alguien se sentó a escribir.

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