Extraño a mi amiga.
Y a ese momento de mí en que éramos amigas.
Tal vez sólo al momento.
Porque fue fugaz e irrepetible.
Y porque ya no es ni está.
Pero extraño a mi amiga.
La veo en la protagonista de algunas series de tv.
La veo en los origamis y el crochet.
Extraño nuestras mañanas juntas en ese call center choto.
Donde hablar con ella era una panacea.
El alivio de esa trenza irrefrenable de llamadas y llamadas.
Sí, la extraño.
Me extraño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario