(a propósito del tema de qué es la literatura y de dónde sacan los escritores su material para generarla, esta historia se me ocurrió alguna mañana de esas tantas, en el Sarmiento, yendo a trabajar, muy temprano; es sólo un boceto, para que la idea no se pierda)
Ni en las revistas con sus culos hiperbólicos y sus tetas por doquier.
Ni en las telenovelas con sus versiones berretas y estiradas.
Ni en el cielo de Platón ni en su banquete argumental.
Ahí quizás estuvo y está el Amor.
Pero el amor, en cambio, se movía apacible sobre los rieles del sarmiento.
Un día como otros, de mañana.
Estaba ahí. En dos cuerpos que distaban mucho del esquema.
Dos cuerpos que se tocaban, incansables, en el sopor de un beso.
En la pasión de un murmullo tibio en el oído.
En el cariño de una mano que buscaba ávida la nalga de su compañera.
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