Quiero una paz de ultratumba:
la paz de los muertitos
juntitos y acostados
en sus casas de mármol y cristal.
Quiero la paz de los muertitos:
ese viento que acaricia sus cruces,
los árboles que las coronan
y las palabras de amor póstumo
que cuentan sus placas.
Quiero la paz de lo muertos,
la paz de esos muertitos
juntitos y acostados
en sus casitas que el tiempo olvidó.
Algún día voy a estar con ellos, yo también
(muertita y acostada)
pero todavía no.
Por eso,
quiero la paz de los muertitos
dormir con ellos,
dormir como ellos,
pudriéndome.
No hay comentarios:
Publicar un comentario