mami, mami, y la vida que se le escurre por el cuerpo, trata de gritar mami, mami pero le sale bajito -
no quiero escribir esto piensa ella, yo no te pido que lo escribas, solo que me recuerdes -
cómo hago para recordarte si no te escribo, le pregunta ella, la vida eterna está en tu cabeza, en la mía, en el papel -
no sé, no sé, tratá de acordarte algo de lo que fuiste, le dice ella, yo me acuerdo, pero este lugar no me gusta, las enfermeras no me gustan, no me gusta que me limpien, que me curioseen con ese imperialismo séptico -
no es cierto que una vez de joven te operaste la nariz, le pregunta ella, y su dedo le señala la nariz y le dice que sí
no es cierto que me querés, le vuelve a preguntar, no es cierto que me querés, que no te vas, aunque te vayas, no es cierto que fuiste la gran emperatriz de los recuerdos infantiles y la gran conductora de nuestros destinos hasta que te dijimos que no -
ahora qué hago con todo esto, se pregunta.
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