viernes, 13 de diciembre de 2013

fijaciones

esa extraña fijación mía con escribir el sexo y ponerle un poquito de recuerdos de la religión, la extraña afición de escribir las vírgenes que se aman entre ellas y la aún más extraña costumbre de no poder dejar de escribir palabras que algunos llaman malas
(pija, coger, orto quizás, después de leer a Perlongher)
me estoy aburriendo un poco de esos temas pero es lo único que me sale y los lectores (inexistentes) tendrán que comprender que la vida es así
que quizás algún día se me ocurra escribir sobre otra cosa
o escriba una larga novela llena de torpezas
me parece que cualquier boludez que se escurra del inconsciente es digna de ser narrada
renuncio a la ambición de escribir un poema formalmente perfecto
es una paja.

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