El amor es lluvia del trópico:
un cielo despejado en principio,
un cielo que se vuelve gris luego,
nubes y más nubes
y rayos que las parten de repente.
El amor parece lluvia del trópico:
súbita, incesante, infinita por un rato.
Acomete de golpe
moja
y se termina.
Después, todo queda tan seco como antes.
Pues se supone que es una de las etapas del amor pasional, el frenesí; como pretexto para escribir me complace. El final es uno de tantos posibles, los hay más dichosos. Saludos.
ResponderEliminar